El talento criollo fue protagonista en el arranque de los Juegos. Los artistas Manny Cruz, Techy Fatule, Lomiiel y Lapiz Conciente se encargaron de la parte artistica de la ceremonia inaugural de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.
La seleccion no fue casual: cada uno representa una vertiente distinta de la musica dominicana actual, desde el merengue y la balada popular hasta el rap y las propuestas alternativas. Juntos ofrecieron un retrato sonoro de lo que suena hoy en el pais.
Musica, danza y tecnologia
El espectaculo combino ritmos dominicanos con cuerpos de baile y un despliegue tecnologico de drones y laser que dibujo figuras sobre el escenario. La puesta en escena estuvo pensada para conmemorar el centenario de la justa deportiva y para mostrar una imagen contemporanea del pais.
El publico presente respondio con entusiasmo, especialmente en los momentos en que la produccion apelo a los clasicos que todo dominicano reconoce desde nino.
La musica como carta de presentacion
Las ceremonias de apertura funcionan como el gran anuncio cultural de un pais anfitrion. En el caso dominicano, la musica es su embajadora natural: el merengue y la bachata son patrimonio reconocido y suenan en escenarios de todo el mundo.
Que artistas nacionales de distintas generaciones compartieran ese momento envia un mensaje claro sobre la vitalidad de la industria musical local, capaz de sostener producciones de gran formato ante audiencias internacionales.
Cuatro estilos, una misma identidad
La seleccion de artistas reflejo la diversidad de la escena dominicana actual. Manny Cruz se ha movido con soltura entre el merengue, la balada y la musica popular; Techy Fatule aporta una propuesta mas alternativa y de autor; Lomiiel representa a las nuevas generaciones; y Lapiz Conciente es una de las figuras historicas del rap criollo.
Juntos ofrecieron un recorrido por generos que conviven en la radio dominicana y que hoy suenan tambien fuera del pais.
Las ceremonias como carta de presentacion
Las inauguraciones de grandes eventos deportivos funcionan como el mayor escaparate cultural de un pais anfitrion. En pocos minutos hay que resumir identidad, historia y presente ante una audiencia internacional.
El uso de drones y laser, cada vez mas habitual en este tipo de producciones, permite crear figuras en el aire y efectos visuales sin depender de pirotecnia, con menor impacto ambiental y mayor precision.
El valor de la musica dominicana
El merengue y la bachata son reconocidos como patrimonio cultural inmaterial y forman parte de la identidad nacional. Que artistas de distintas generaciones compartan un mismo escenario en un evento de esta magnitud confirma la vitalidad de una industria que sigue exportando talento.
Fuente: Diario Libre.
